Sobre ruedas por la prevención de las adicciones

Ciudad de México, septiembre 2017.- Un factor de riesgo ante los problemas de violencia son las adicciones a las drogas y el alcoholismo, que generan cambios radicales en la conducta de un individuo, además de que puede desencadenar el desarrollo de prácticas delictivas y que, desafortunadamente, están presentes en un sector muy vulnerable dentro de la población: los jóvenes.

 

Por ello, el área de Responsabilidad Social de Restaurantes Toks mira a este sector con el enfoque de crear estrategias preventivas y en donde la cadena restaurantera coordinará, en alianza con actores del sector público, académico, internacional y de la sociedad civil mexicana, acciones como la administración de un food truck o camión de comida, en el estado de Chiapas, a favor de jóvenes ex adictos con el fin de evitar que recaigan en su situación anterior o incluso se sumen a las filas de la delincuencia.

 

La apuesta de la empresa por un espacio móvil de comida se centra en que éste tiene la capacidad de adaptar su propuesta de valor que incluye el menú, el servicio y el ambiente a diferentes perfiles de cliente, pero también porque es una actividad en tendencia y que despierta el interés de quien se involucre. El proyecto piloto contempla la inserción de 60 jóvenes al año, que serán capacitados adicionalmente en materias como: administración, atención al cliente, inteligencia emocional, motivación y liderazgo.

 

“Integrar este proyecto a nuestro programa de responsabilidad social, representa no sólo el hecho de generar en la población alternativas u opciones de vida no violentas o fuera de una adicción, es también, alejar a México del efecto negativo de estos actos y que repercute sobre el sistema educativo, la economía y sobre todo, la sana convivencia social” indica Gustavo Pérez Berlanga, Director de Responsabilidad Social de Restaurantes Toks. 

 

Pero, ¿por qué en Chiapas? Esta entidad, además de presentar un alto índice en el consumo de dichas sustancias, como lo refiere la Encuesta Nacional de Adicciones (2008), por cada tres hombres que consumen drogas del país, uno es de Chiapas, y por cada cuatro mujeres, una es del estado, población de entre 12 a 25 años que cuentan con Centros Especializados para la Prevención y Tratamiento de Adicciones (CENTRA). Si bien, en estos espacios, además de brindarles tratamiento, les proporcionan herramientas en algún oficio (gastronomía), carecen de una oferta laboral posterior al término del proceso de recuperación de cada joven, exponiéndolos a recaer, por lo que a través de una alianza público-privada-sector social es que surgió el proyecto, logrando con ello cerrar el círculo y asegurar el éxito de su reinserción. 

 

La idea surgió de las acciones que realiza la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), en el marco del Programa Nacional para la Prevención, el cual tiene por objetivo atender los factores de riesgo y de protección vinculados a la violencia y la delincuencia, así como incrementar la corresponsabilidad de la ciudadanía y actores sociales, mediante su participación y el desarrollo de competencias.

 

“Pensemos, si un joven adicto, que por situaciones diversas cayó en manos de la delincuencia, se incorpora a este programa, es un joven que pudo haber realizado tres asaltos por día, cantidad que, multiplicada por los trescientos sesenta y cinco días del año, nos da un total de mil noventa y cinco asaltos prevenidos” alude el directivo. “El impacto va más allá de brindar una oportunidad laboral, es además, proporcionar un ambiente más seguro en nuestro entorno”.

 

El proyecto sobre ruedas contemplado para operar a partir del mes de septiembre del año en curso, se realizó en conjunto con el Gobierno Federal, el Gobierno Estatal de Chiapas, la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), el Instituto de Capacitación y Vinculación Tecnológica del Estado de Chiapas (ICATECH), Slowfood International, además del apoyo de la USAID, principal agencia gubernamental de Estados Unidos de Norteamérica que trabaja con el sector público y privado para implementar programas de asistencia al exterior de su país, con el fin de reconstruir el tejido social, y con la cual, Restaurantes Toks firmó recientemente una alianza para integrarse al programa “Juntos para la prevención de la violencia”. 

 

Dicha alianza, busca mejorar la calidad de vida y el bienestar del ciudadano, incentivar y fortalecer la participación del gobierno, la sociedad civil y la academia, así como promover y sensibilizar al sector privado a través de acciones con un respaldo en el desarrollo de modelos de prevención de la violencia y reinserción laboral basados en evidencia. 

 

Cabe destacar que se está empezando a trabajar en un segundo food truck en la ciudad de Tijuana, Baja California, en donde USAID y la Secretaría de Gobernación (SEGOB) también estarán participando. “Estamos convencidos de que, trabajando en equipo, lograremos replicar este proyecto en otras ciudades del país y ayudar a una gran cantidad de jóvenes que lo necesitan” señala Briceida Cervantes, funcionaria de la SEGOB.

 

¿Cuánto se ha hecho por estos jóvenes a quienes se critica sin darles antes una opción a elegir? Las Naciones Unidas dentro de sus objetivos de desarrollo sostenible cinco; ocho; diez; doce; dieciséis y diecisiete, que refieren a, la igualdad de género, trabajo decente y crecimiento económico, reducción de desigualdades, producción y consumo responsables, paz, justicia e instituciones sólidas, y alianzas para lograr los objetivos, respectivamente, han expresado a los gobiernos nacionales que, para volverse sostenibles, las sociedades deben de ser menos violentas y reducir el consumo excesivo de drogas.

 

De esta manera, los actores participantes en esta iniciativa buscan contribuir a un México más seguro, justo, incluyente, sustentable y socialmente responsable.