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Estreno - LOVE, SIMON (Yo soy Simón)

Todos merecen una gran historia de amor. Pero para Simón Spier, un chico de diecisiete años, resulta ser un poco más complicado: todavía no le dice a su familia o amigos que es gay, y, además, no conoce la identidad del compañero de clase anónimo con el que se ha enamorado a través de internet. Resolver ambas cuestiones probará no sólo ser hilarante y aterrador, sino que también le cambiarán la vida. Dirigida por Greg Berlanti (Everwood, The Flash, Riverdale), con un guión de Elizabeth Berger e Isaac Aptaker, y basada en la aclamada novela de Becky Albertalli, YO SOY SIMÓN es una historia divertida y enternecedora acerca de ese viaje emocionante en el que te encuentras a ti mismo y te enamoras, mientras alcanzas la adultez en la vida. 

 

En YO SOY SIMÓN, Simón Spier, un chico de dieciséis años que todavía no se declara gay, comienza a coquetear de manera secreta a través de correos electrónico con otro compañero de clase que tampoco ha salido del clóset. Pero cuando uno de sus correos electrónicos cae en manos equivocadas, el secreto de Simón está en riesgo de volverse público. Se ve chantajeado por Martin, un compañero de clase que es torpe ante la sociedad, pero, no obstante, es muy seguro de sí mismo: Martin cree que con la ayuda de Simón podría conseguir una cita con la hermosa Abby Suso (Alexandra Shipp). Y si Simón no le hace segunda…bueno, su identidad sexual podría volverse del conocimiento público. Y, todavía peor, la privacidad de ‘Blue’, el pseudónimo del chico con quien se ha enviado correos electrónicos, también se haría pública. 

 

El ver cómo su muy unido grupo de amigos se está expandiendo hacia nuevas direcciones, que sus mensajes por correo electrónico con Blue se están volviendo cada vez más significante día con día, y la amenaza potencial de Martin que pende sobre él, hace que Simón comience a sentir que está perdiendo el control. Ahora, debe de encontrar una forma de salirse de su zona de confort antes de que lo saquen de ella —sin alienar a sus amigos, comprometerse a sí mismo o perder la oportunidad de encontrar la felicidad con un hombre cuyo verdadero nombre ni siquiera conoce. 

 

El productor Pouya Shahbazian fue el primero en sumarse al proyecto. “El representante literario de Becky Albertalli me llamó cuando le vendió el libro a Harper Collins. Lo leí y me encantó, por lo que me involucré en el proyecto desde una etapa muy temprana”. 

“Creo que siempre estamos buscando historias con las que nos podamos identificar”, agrega Marty Bowen, de la compañía Temple Hill.

 

“Incluso como adultos, estás buscando cosas que te recuerden de tu experiencia en la preparatoria y que se sientan auténticas y familiares. Y el viaje de ver cómo alguien cae en cuenta de que necesita ser él mismo al admitir su sexualidad, es una cosa bastante universal en la actualidad. Y la manera en cómo esto fue abordado en el libro es la forma en la que lo abordamos en la película, que es tratarlo como tu primer beso o como los retos de pedirle a la chica que te gusta que salga contigo. En esencia, tratamos el salir del clóset como una decisión normal, cotidiana, de preparatoria, que es lo que representa para mucha gente”. 

 

Conversaciones con Temple Hill, incluyendo con uno de los productores de la película, Isaac Klausner, tranquilizaron a Albertalli de que su querido libro estaba con el equipo correcto para guiarlo a la pantalla grande. 

 

“Mis primeras conversaciones con ellos me convencieron de que habían entendido a estos personajes y la historia que están intentando contar”, confirma Albertalli. “Tenían el instinto que se requería para el espíritu de la historia. El nombre ‘John Hughes’ se mencionó un poco: el humor y el corazón de sus películas, y la lucha por conseguir ese balance. ¡Fue ahí que supe que querían hacer una película que hubiera sido mi favorita de joven!”. 

 

“Como alguien que creció viendo las películas de John Hughes, esa fue la especie de piedra angular para mí”, admite Godfrey. “Cuando le vendí la idea al estudio, les dije, ‘Es como “Sixteen Candles”, pero en vez de Molly Ringwald es un chico. Y Jake Ryan sigue siendo Jake Ryan’. Fue como tomar esa amada película y contextualizarla para ellos, de tal forma que entendieran qué la iba a hacer diferente. Para mí, es una mezcla entre John Hughes y John Green. Es una gran combinación de personajes de preparatoria clásicos, muy identificables, situados en un mundo divertido y boyante —el tipo de cosa que solía hacer tan bien John Hughes durante mi adolescencia, pero que todavía resuenan entre las audiencias juveniles de la actualidad”.  

 

“Creo que, si John Hughes hubiera continuado haciendo su serie de películas de la preparatoria, sólo hubiera sido una cuestión de tiempo de que tumbara esas barreras e hiciera una película como ésta”, opina Marty Bowen. “Así que de una manera rara, esta película forma parte en gran medida del legado de John Hughes como cualquier otra de su obra”.