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Desarrollan alumnas del Tec de Monterrey crema que acelera la cicatrización de heridas

Ciudad de México, 27 de noviembre de 2017.- Daisy Yara Hernández García y Gabriela Rivera Hernández, estudiantes de los últimos semestres de la carrera de Ingeniería en Biotecnología (IBT) del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla, desarrollaron “Omnicell”, una crema cuyas propiedades curativas aceleran el proceso de cicatrización, hecha de la base de la planta Tournefortia Hirsutissima L., mejor conocida popularmente como Tlachichinole, poseedora de compuestos como ácido palmítico y y-sitosterol.

 

La Tlachichinoa o Tlachichinole, se ha usado durante mucho tiempo en México como planta medicinal para tratar rozaduras, quemaduras y heridas. Crece de manera silvestre en los estados de Guerrero, Nayarit, Morelos y en regiones de la Mixteca poblana.

 

Con esta crema, los tejidos de pacientes con heridas crónicas que no sanan completamente en 6 semanas, como el caso de las úlceras profundas (llagas abiertas), quemaduras grandes y cortaduras infectadas, pueden ser atendidos y acelerar los procesos necesarios para llevar a cabo la cicatrización de este tipo de heridas al inducir la producción de queratocitos en la piel y reducir los niveles de estrés oxidativo.

 

Por ejemplo, pacientes con úlceras por pie diabético en México pueden hacer uso de esta crema como agente de regeneración de sus heridas. Actualmente la Secretaría de Salud calcula que en México las úlceras por presión en el país se presentan en el 12.92 por ciento de los pacientes y se estima de igual manera, que el síndrome de pie diabético, afecta aproximadamente al 15 por ciento de los pacientes.

 

Adicionalmente la crema posee propiedades que protegen a la piel contra el sol, quemaduras, ayuda a la restauración de la película hidrolipídica de la piel, tiene un efecto hidratante y ayuda a reducir la aparición de arrugas y líneas finas. Así como a un amplio espectro en actividades contra bacterias y hongos.

 

Ya se han hecho análisis microbiológicos y bioquímicos que muestran su eficacia, además de análisis sensoriales sobre su textura, humectación, entre otros.

 

Ambas alumnas siguen trabajando en mejorar la presentación final del producto en la incubadora del Tecnológico de Monterrey y esperan que un año se encuentre ya en el mercado, para posteriormente y en un mediano plazo, puedan lanzar una línea de biocosmética que ayude al tratamiento celular.

 

Recientemente las estudiantes llevaron a cabo la publicación sobre su investigación en la Revista estadounidense “Medicinal and Aromatic Plants”, el cual es un journal americano con oficinas en Estados Unidos, Canadá, Europa, Japón y Australia.